La PNGIBSE los define como “aquellos procesos y funciones de los ecosistemas que son percibidos por el humano como un beneficio (de tipo ecológico, cultural o económico) directo o indirecto”.

Según la Evaluación de Ecosistemas del Milenio existen 4 tipos de SE:

  • Servicios ecosistémicos culturales: Beneficios no materiales obtenidos de los ecosistemas, a través del enriquecimiento espiritual, el desarrollo cognitivo, la reflexión, la recreación y las experiencias estéticas, turismo, identidad, herencia cultural.
  • Servicios ecosistémicos de aprovisionamiento: Bienes y productos que se obtienen de los ecosistemas, como alimentos, fibras, madera, agua y recursos genéticos.
  • Servicios ecosistémicos de regulación: Beneficios resultantes de la regulación de los procesos ecosistémicos, incluyendo la polinización, el mantenimiento de la calidad del aire, la regulación del clima, regulación de las inundaciones, sequías, control de la erosión, control de enfermedades humanas control de plagas, de enfermedades, regulación de riesgos naturales, la purificación del agua.
  • Servicios ecosistémicos de soporte: Servicios y procesos ecológicos necesarios para el aprovisionamiento y existencia de los demás servicios ecosistémicos, entre éstos se incluyen, la producción primaria, formación de suelos, reciclaje de nutrientes.

La GIBSE es un “proceso por el cual se planifican, ejecutan y monitorean las acciones para la conservación (conocimiento, preservación, uso y restauración) de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, en un escenario social y territorial definido con el fin de maximizar el bienestar social, a través del mantenimiento de la capacidad adaptativa de los socio-ecosistemas a escalas locales, regionales y nacionales”. PNGIBSE 2012.

Son un conjunto de 20 metas globales agrupadas en torno a los 5 Objetivos Estratégicos del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, aprobado en 2010 por la 10ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Esta COP fue realizada en Nagoya, prefectura de AICHI en el Japón, de ahí su nombre.

El proceso de formulación de la PNGIBSE se adelantó desde el año 2008 concluyó en el 2012 con su aprobación por parte del Consejo Nacional Ambiental. Fue liderada por la Dirección de Ecosistemas, y contó con el apoyo de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Universidad Javeriana y la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional. En el proceso de consulta participaron cerca de 500 personas y 190 instituciones incluyendo sectores productivos, comunidades afrocolombianas, indígenas y campesinas, academia, instituciones del sector público y Organizaciones No Gubernamentales.

Es el instrumento de planeación ambiental regional y sectorial para la gestión de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a través del cual se implementará la PNGIBSE. EL PANGIBSE define metas a corto, mediano y largo plazo articulando programáticamente las recomendaciones emanadas de la Evaluación de Desempeño Ambiental de Colombia (CEPAL, 2014), el mandato del Plan Nacional de Desarrollo (2014-2018): “Todos por un Nuevo país. Paz, Equidad, Educación”, los compromisos adquiridos en el marco del CDB y las prioridades nacionales y regionales de contexto, organizadas en coherencia con la visión, propósito y principios de la PNGIBSE en torno a sus ejes temáticos.

En términos generales, en el país se identifican cinco principales motores directos de transformación y pérdida de la biodiversidad que son tipificados a nivel global pero tienen su expresión concreta a nivel nacional:

Motores directos de transformación y pérdida de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos (MEA, 2005)

Motores directos de transformación y pérdida de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos identificados a escala nacional y sus expresiones en Colombia

1. Transformación y pérdida de ecosistemas y hábitats naturales.

MOTOR 1. Cambios en el uso del territorio (continental o acuático), su ocupación y la fragmentación de sus ecosistemas.

Transformación directa y pérdida de ecosistemas naturales o semi naturales.

Transformación de sistemas productivos que mantienen elementos y procesos de la biodiversidad.

Desarrollo de infraestructura.

Represamientos y cambios de cursos de agua.

2. Sobre-explotación

MOTOR 2. Disminución, pérdida o degradación de elementos de los ecosistemas nativos y agro-ecosistemas.

Sobre-utilización de poblaciones de especies (terrestres y marinas).

Degradación de ecosistemas.

Pérdida de diversidad genética de cultígenos y variedades.

3. Invasiones biológicas

MOTOR 3. Invasiones biológicas.

Introducción y trasplante de Especies.

Introducción y libración de organismos genéticamente modificados OMV.

4. Contaminación

MOTOR 4: Contaminación y toxificación.

Contaminación orgánica de aguas y suelos (eutrofización de Nitrógeno y Fósforo).

Contaminación química y otra (aire, suelo y agua).

5. Cambio climático

MOTOR 5: Cambio climático.

Es el instrumento de planeación ambiental regional y sectorial para la gestión de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a través del cual se implementará la PNGIBSE. EL PANGIBSE define metas a corto, mediano y largo plazo articulando programáticamente las recomendaciones emanadas de la Evaluación de Desempeño Ambiental de Colombia (CEPAL, 2014), el mandato del Plan Nacional de Desarrollo (2014-2018): “Todos por un Nuevo país. Paz, Equidad, Educación”, los compromisos adquiridos en el marco del CDB y las prioridades nacionales y regionales de contexto, organizadas en coherencia con la visión, propósito y principios de la PNGIBSE en torno a sus ejes temáticos.

A nivel nacional el PANGIBSE debe articularse y armonizarse con las demás políticas, planes y programas del sector formuladas o en proceso de formulación, entre las cuales están: Política Nacional de Desarrollo Sostenible de ares y costas; Política Nacional de Bosques; Política Nacional de Humedales interiores de Colombia, Política Nacional para la Gestión del Recurso Hídrico, Política de fauna Silvestre; Plan de Acción Nacional de lucha contra la Desertificación y la sequía; Política Nacional de Gestión integral del Suelo, Estrategia Nacional para la prevención y Control del tráfico ilegal de especies, Políticas Nacional de Cambio Climático, Estrategia Nacional de Bioprospección, Plan Nacional de Restauración Ecológica, entre otras. 

A nivel regional, el PARGIBSE deberá ser la base para la priorización y definición de acciones en el Plan de Gestión Ambiental Regional y en el Plan de Acción Cuatrienal de las autoridades ambientales. Así mismo, el PARGIBSE contendrá las orientaciones y acciones para el manejo y conservación de los componentes de la biodiversidad de importancia para la región; incorporará y desarrollará las actividades necesarias para la estructuración ecológica del territorio, e incorporará lineamientos para el manejo de riesgos asociados a la pérdida de la biodiversidad y el desabastecimiento de servicios ecosistémicos, producto de la acción de los motores de transformación y pérdida de la biodiversidad. El POMCA deberá articularse al PARGIBSE y recoger sus lineamientos para la conservación de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos incorporándolos a los Planes, Planes Básicos y Esquemas de Ordenamiento Territorial municipal, como determinantes ambientales del ordenamiento.

En el caso de los demás instrumentos de planificación regional, elaborados por las CAR, CDS y AAU, tales como los planes de ordenación forestal, los planes de saneamiento y manejo de vertimientos, deberán también estar articulados al PARGIBSE, en los temas de conservación de los ecosistemas y los servicios ecosistémicos en los que se centran estos instrumentos.

La gestión de la biodiversidad es una responsabilidad compartida pero diferenciada entre todos los miembros de la sociedad como usuarios directos o indirectos de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. La idea de que la biodiversidad es objeto de gestión exclusivamente del sector ambiental debe ser revaluada para asumir una gestión que promueva la corresponsabilidad social y sectorial, reconociendo la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos como un valor público, y se reconozcan e incorporen en la planificación de las acciones a corto, mediano y largo plazo de todos los sectores y de los actores públicos y privados que derivan su sustento de las actividades económicas, sociales o culturales asociadas con su uso y su protección.

La PGIBSE no especifica, ni diferencia en sus planteamientos ni en sus ejes la diversidad marina de la continental, sin embargo, en la planeación de corto, mediano y largo plazo que hace el PANGIBSE, se expresarán metas e indicadores diferenciados para cada ecosistema.